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Hierro en el embarazo: la necesidad se duplica

    Hierro en el embarazo

    El hierro es un nutriente esencial para la madre y el bebé, y debe introducirse y absorberse en la cantidad adecuada. Aqui hay mas informacion

    Las mujeres embarazadas durante el embarazo deben prestar especial atención a posibles deficiencias de hierro, un nutriente esencial para el organismo. De hecho la cantidad de hierro en el embarazo necesaria aumenta para proporcionar el bienestar de la madre y del bebé, a casi el doble, principalmente en el segundo y tercer trimestre.

    No se debe subestimar una posible deficiencia de hierro, ya que puede comprometer la salud fetal. Asimismo, la ingesta excesiva de hierro también puede ser perjudicial para órganos y tejidos.

    Así que veamos específicamente para qué se usa el hierro, en qué alimentos se encuentra y cómo evitar una deficiencia o un exceso.

    ¿Para que se usa el hierro?

    El hierro “es un nutriente esencial para nuestro organismo”. Es indispensable para la transporte y uso de oxígeno a través de los tejidos y para el funcionamiento de muchas enzimas:

    • permite la síntesis de hemoglobina, una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y que sirve para transportar oxígeno por todo el cuerpo. Es necesario para el producción de glóbulos rojos del feto y mantener el de la madre en un nivel justo;
    • interviene en la producción de mioglobina, una proteína que permite a los músculos almacenar oxígeno;
    • es fundamental para la actividad de muchos enzimas (ej: producción de energía, conversión de betacaroteno en vitamina A, síntesis de ADN, ARN, colágeno …)

    El hierro en el cuerpo proviene de nuestro proporcionar, por eso es importante seguir siempre una dieta sana, variada y equilibrada, especialmente durante los nueve meses de embarazo.

    La ingesta regular de alimentos ricos en hierro ayuda a equilibrar pérdidas diarias de este mineral a través de sudoración, orina, descamación de células intestinales, etc …

    ¿Cómo se absorbe el hierro y qué sucede durante el embarazo?

    Se produce la absorción de hierro en el intestino (principalmente en el duodeno) y el organismo controla cuidadosamente el equilibrio de hierro para garantizar cantidades suficientes para la madre y el niño, sin acumulación excesiva.

    Durante el embarazo la necesidad diaria de hierro aumenta, pero si la futura madre tiene una reserva adecuada y come regularmente alimentos ricos en ella, no habrá escasez.

    Sin embargo, muchas madres, a pesar de comer alimentos ricos en hierro, especialmente en el caso de embarazos cerrados, se vuelven anémicas en cuyo caso el médico valorará si es necesario tomar medicamentos complementarios.

    ¿Cuál es la necesidad diaria de hierro durante el embarazo?

    La necesidad de hierro varía según la edad y el sexo. Durante el embarazo y la lactancia, aumenta la necesidad de hierro para permitir que la placenta crezca y reciba una oxigenación adecuada de la madre y el bebé.

    Parte de esta necesidad puede satisfacerse aprovechando las reservas presentes en la madre, pero si son escasas desde el inicio del embarazo, existe un mayor riesgo de encontrar una deficiencia. En promedio, una persona necesita 10/15 mg / día de hierro, mientras que una mujer embarazada, necesita aproximadamente 27 mg / día de hierro.

    Para asegurarse de dónde estamos obteniendo el hierro necesario, presta atención a la nutrición.

    ¿Qué alimentos son más ricos en hierro?

    Las principales fuentes de hierro en la dieta, según datos de la el Instituto Nacional de Salud de los EEUU, son:

    • cereales integrales (0,4-12,9 mg / 100 g);
    • verduras con hojas de color verde oscuro, como rúcula, espinaca, acelga (1-7,8 mg / 100 g);
    • frutos secos (1,9-7,3 mg / 100 g);
    • pescado (0,2-6,0 mg / 100 g);
    • hortalizas (4,5-9 mg / 100 g);
    • carne, en particular hígado y despojos, pero también caballo y pavo (0,4-3,9 mg / 100 g);
    • huevos, principalmente la yema (4,9 mg / 100g).

    Pero ten cuidado:

    • El hígado es muy rico en hierro, pero durante el embarazo debe ser consumido con moderación debido al alto contenido de vitamina A que, en exceso, puede ser peligroso para el feto.
    • Las carnes rojas deben estar muy bien cocinadas, para evitar infecciones muy graves y peligrosas para la madre y el bebé, como la toxoplasmosis. También hay que evitar: huevos crudos (salmonelosis) y pescado crudo (parasitosis);

    Cuando hablamos del hierro de los alimentos, debemos hacer una distinción importante. El hierro no es siempre igual y aparece en dos formas diferentes:

    • El hierro hemo típico de productos y derivados de origen animal, más fácilmente asimilado por nuestro organismo y del que puede absorberse hasta un 25%;
    • El hierro no hemo de origen vegetal, cuya absorción es menor (del 2% al 13%), pero se puede incrementar fácilmente como veremos próximamente.

    Entre los dos tipos de hierro encontramos precisamente el diferente mecanismo por el cual es asimilado por el organismo. El hierro no hemo no se ve afectado por la presencia de sustancias que disminuyan o aumenten su asimilación, mientras que para hierro no hemo existen algunos sustancias (inhibidores o promotores) que pueden influir positiva o negativamente su absorción.

    Por eso no todo el hierro que tomamos se asimila de nuestro organismo, y es importante conocer cuáles son los factores que influyen en su absorción.

    Sustancias que promueven la absorción de hierro no hemo.

    Como acabamos de ver el hierro no hemo, que es el que contienen los alimentos de origen vegetal, se asimila en menor cantidad que el hierro de origen animal, pero su ingesta se puede mejorar de una manera muy sencilla.

    Simplemente combina alimentos ricos en hierro no hemo con fuente de vitamina C:

    • naranjas y mandarinas;
    • Kiwi;
    • limón, por ejemplo, espolvoreado sobre verduras o agua potable;
    • Tomates;
    • pimientos;
    • brócoli.

    De esta manera, no solo se optimiza la absorción de hierro, también aportarás fibra y vitaminas a tu organismo.

    Factores que dificultan la absorción de hierro no hemo

    Hay algunas sustancias que, cuando se ingieren con alimentos ricos en hierro,  inhiben su asimilación, entre estos encontramos:

    • alimentos que contienen buenas cantidades de calcio como leche y productos lácteos;
    • alimentos que contienen buenas cantidades de taninos como el té y el café;
    • fitatos contenida en cereales y legumbres.

    Aquí también, con cierto cuidado, hay que evitar que estas sustancias comprometan la absorción de hierro.

    Para reducir la presencia de fitatos en verduras y cereales simplemente cocina después de dejarlos en agua tibia con medio limón durante unas horas, incluso mejor si es durante la noche.

    Para disminuir el efecto de los taninos, después del tiempo de infusión en un te agrega un poco de zumo de limón, mientras que para los taninos del café será suficiente beber entre comidas.

    Finalmente, para evitar los efectos de calcio es una buena regla para recordar no exceder el consumo de lácteos durante las comidas.

    ¿Cuáles son los riesgos de la deficiencia de hierro durante el embarazo?

    La deficiencia de hierro en el embarazo conduce a una forma de anemia llamada anemia por deficiencia de hierro gestacional. Como se informa en pautas nutricionales durante el embarazo y la lactancia, elaborado por las principales sociedades científicas que se ocupan de la salud de la mujer, la deficiencia de hierro en el embarazo puede alterar el crecimiento y desarrollo del feto, aumenta el riesgo de nacimiento prematuro y de bajo peso al nacer.

    Cuando se desarrolla anemia, la sangre no transporta cantidades normales de oxígeno, lo que inicialmente causa síntomas leves como cansancio, debilidad, palidez. Si la anemia empeora es posible que el feto no reciba la cantidad de oxígeno necesaria para crecimiento y desarrollo normales, especialmente del cerebro.

    De nuevo como se informa en las pautas nutricionales durante el embarazo y la lactancia, los niveles inadecuados de hierro durante el embarazo se asocian con un aumento en el riesgo cardiovascular para el feto en la edad adulta.

    También la hemorragia post parto parece correlacionarse con una ingesta insuficiente de hierro.

    Para su diagnóstico, los análisis de sangre de rutina serán suficientes, después de lo cual serán evaluados y recomendada una  suplementación de hierro.

    Habitualmente, el tratamiento de elección en caso de anemia ferropénica es la ingesta oral de 60-120 mg / día de hierro ferroso.

    Como lo indican las Directrices el Instituto Nacional de Excelencia en Salud y Atención (NICE), La suplementación con hierro no debe ofrecerse de forma rutinaria a todas las mujeres embarazadas, pero es necesario evaluar cada caso.

    ¿Cuáles son los riesgos de tomar demasiado hierro?

    En general, la intoxicación por hierro es rara, ya que existen mecanismos para su eliminación y el cuerpo controla su absorción. Suele manifestarse en quienes padecen hemocromatosis, una enfermedad genética que resulta en una mayor absorción intestinal de hierro. Sin embargo, una ingesta excesivamente alta de hierro puede provocar:

    • estrés oxidativo: formaciones de radicales libres que intervienen en el desarrollo de tumores, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas;
    • hipertensión durante el embarazo;
    • cambios en el azúcar en sangre;
    • absorción incorrecta de nutrientes y otros minerales como calcio, zinc y cobre.

    Nutrición vegetariana y vegana y deficiencia de hierro

    ¿Está la futura madre con una dieta vegana o vegetariana en riesgo de deficiencia de hierro?

    Se suele pensar que para tener un buen aporte de hierro es necesario ingerir grandes cantidades de carne y pescado, pero como hemos visto,  los vegetales pueden proporcionar un aporte muy rico en hierro.

    Por esta razón, las futuras madres que siguen una nutrición vegetariana y vegana bien planificada y equilibrada generalmente no padecen deficiencias de hierro.

    Estudios recientes de personas con una dieta vegana o vegetariana han demostrado que la deficiencia de hierro no está tan extendida entre los que consumen únicamente, o casi solo hierro no hemo, (hierro de origen vegetal).

    Esto se debe a que las verduras son muy ricas en hierro, pero también en Vitamina C (especialmente el brócoli y el repollo) lo que aumenta en gran medida la absorción de hierro del cuerpo.

     

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